Kymatica el Documental

ciencia, filosofia

Kymatica es un documental realizado por Ben Stewart, donde convergen filosofía, física cuántica, evolución y el afán ancestral del Ser Humano de entender su propia existencia. La evolución es un término para definir un solo organismo, y que es el mismo. Nada pasa por un proceso evolutivo solo, o sin beneficio directo para el conjunto.
Utiliza tu propio criterio para analizar las cosas.

Neuroarquitectura: el reflejo por fuera de lo que somos por dentro

ciencia

El cerebro humano se conformó hace unos tres millones de años para vivir en la sabana, rodeado de luz, cielo y naturaleza. Parece que lo hemos olvidado, pero la vida no nos programó para vivir encerrados en espacios reducidos, diminutos, alejados de la vida natural. Acabamos así por las presiones sociales y económicas imperantes… y pagamos un precio por ello. ¿Cómo percibe nuestro cerebro los espacios en los que vivimos actualmente? ¿Cómo afectan a nuestro ánimo o a nuestro rendimiento? ¿Hay una relación entre cerebro y espacio?

La neuroarquitectura es una disciplina emergente que en Estados Unidos, que cuenta incluso con una Academia de Neurociencia para Arquitectura. Empieza a arrojar indicios interesantes para ayudarnos a comprender cómo el hábitat en el que vivimos afecta a nuestra salud física y mental. No se trata sólo de intuir que el color o el espacio tienen un impacto sobre nuestro estado de ánimo. Se trata de ir un paso más allá e indagar sobre qué efecto específico tienen los espacios sobre el estrés, las hormonas y el tipo de pensamientos que generamos. Actualmente se está investigando la relación entre espacios amplios y pensamiento creativo; sobre el poder misterioso de la naturaleza para estimular tanto la concentración, como la curación de las personas tras una enfermedad; o sobre el impacto de los edificios y muebles con ángulos afilados sobre la amígdala, implicada en los procesos de defensa y agresión del cerebro. “Se trata de considerar cómo cada aspecto de un entorno arquitectónico podría influir sobre determinados procesos cerebrales, como los que tienen que ver con el estrés, la emoción y la memoria”, dice Eve Edelstein, Ph.D., profesora asociada de la NewSchool of Architecture & Design en San Diego.

Conocernos por dentro nos ayudará a construir edificios en consonancia con nuestras necesidades emocionales. (Imagen de M.C. Escher).

Desde hace unos años, está surgiendo tanta información que algunos arquitectos denominan esta etapa el nuevo Renacimiento de las ciencias del diseño y la arquitectura. Libros como Inquiry By Design: Environment Behavior/Neuroscience in Architecture, Interiors, Landscape and Planning de John Zeisel, indagan en el campo de la neurociencia para describir el impacto de los edificios y de los espacios en nuestras vidas. Se trata de conocernos por dentro, para lograr concebir edificios y espacios en consonancia con nuestro bienestar no sólo físico, sino también mental.

De entrada, algo si está muy claro: fabricamos más oxitocina y serotonina, relacionadas con la relajación y el disfrute, si nuestros entornos son agradables. Resulta dudoso que el tipo de diseño que llevamos años aplicando a nuestros hogares, escuelas, hospitales o residencias para la tercera edad, por mencionar algunas de las que han sido más castigadas por la falta de espacio y la negación de la necesidad de cualquier elemento de belleza formal, ayuden a las personas que las habitan a sentirse mejor. ¿Cuántos de nosotros vivimos en espacios que reflejan nuestras necesidades vitales, nuestros sueños?

Debemos ser racionales y pragmáticos, sin duda, pero sólo hasta un punto, y sin perder de vista que los elementos arquitectónicos de los distintos espacios, públicos y privados, afectan los ánimos y la forma de pensar de sus moradores. Aunque esto siempre se ha tenido en cuenta para el diseño y construcción de los grandes monumentos, se ha denegado en la vida diaria de la mayoría de los humanos, sobre todo en estas últimas décadas, tan volcadas en la supervivencia de lo físico y en el abandono de lo emocional. Se trata pues de descubrir y reconocer de forma consciente el impacto, positivo o negativo, del espacio que nos rodea en nuestras vidas, en nuestra creatividad, en nuestros ánimos. Tenemos derecho a exigir que nuestros hábitats privados y colectivos reflejen y estimulen lo mejor que llevamos dentro.

Elsa Punset.
fuente: Inteligencia Emocional

¿Y tú qué sabes? Dentro de la Madriguera

ciencia, filosofia

¿Qué es la realidad? ¿Cómo la percibimos? ¿Podemos modificarla a través de la mente? ¿Qué o quién es Dios? ¿Y nosotros…? Profesionales del mundo de la ciencia y la espiritualidad intentan dar respuestas a éstas y a otras preguntas para abrir nuevos caminos a nuevas posibilidades.

Siguiendo la historia de Amanda, esta película/documental se sumerge en el fantástico mundo de Alicia en el País de las Maravillas con sus encuentros casuales y sus fenómenos inexplicables. A través de este viaje, Amanda descubrirá que mirar dentro de este mundo, en lugar de observarlo, puede cambiar su vida.

El documental busca explicar al ser humano y la “realidad” que lo rodea desde el campo de la espiritualidad, valiéndose de nociones de física, psicología, psiquiatría, química y otras áreas del conocimiento, para dar una respuesta a preguntas que el ser humano aún no ha podido responder de forma consistente: “¿Qué es la realidad?”, “¿De dónde venimos?” y “¿Hacia dónde vamos?”.

Esgrimiendo postulados científicos de estas áreas del conocimiento, se proponen caminos a seguir para responder a estos interrogantes. El documental sugiere, desde el mismo título, una reinterpretación de toda la concepción moderna de la vida y el universo, cuestionando la visión de la realidad aparente y afirmando la existencia de fenómenos sobrenaturales.
Esto es a su vez acompañado por la historia ficticia de Amanda (Marlee Matlin), una fotógrafa que abandona su visión “negativa” sobre su propia vida para adoptar una postura “positiva”.

Las células utilizan el azar para sobrevivir

ciencia

La vida de una célula es complicada. No es fácil saber cuándo será la próxima vez que podrá conseguir alimento para seguir funcionando. Para hacer frente a esta incertidumbre, en lugar de estar siempre alerta, las células confían en el azar. A esta inesperada conclusión ha llegado el investigador de la Universidad Politécnica de Catalunya Jordi García Ojalvo. Para conocer este aspecto de la vida de las células, el científico, que publica su hallazgo en  Cell junto a colaboradores estadounidenses, construyó el primer circuito genético sintético a partir de modelos matemáticos y lo insertó en la bacteria Bacillus subtilis. Este circuito, capaz de desarrollar las mismas funciones que el natural, era más previsible que éste, pero se mostró menos efectivo a la hora de obtener nutrientes para la célula. “El azar es una herramienta eficaz para sobrevivir cuando el futuro es incierto”, indica García Ojalvo.
Mecanismos complejos

El objetivo de este tipo de experimentos es comprender cómo funcionan estos mecanismos biológicos para, a la larga, entender otros implicados en enfermedades. “Si se entiende cómo se genera la variabilidad que utiliza la célula para sobrevivir, se podrían dirigir mejor los fármacos”, apunta. Aunque no es la intención inicial de este experimento, el diseño de un circuito genético artificial también podría servir para construir vida sintética. “Esto sería como haber diseñado el aparato digestivo”, dice García Ojalvo. Este módulo se podría añadir a otros para ensamblar un organismo vivo, aunque de momento este objetivo parece aún
muy lejano.

Daniel Mediavilla
Publico.madrid
http://www-fen.upc.es/users/ojalvo/

Teoría del Todo (VIDEO) de Garrett Lisi

ciencia

Una teoría coherente que relacione absolutamente todo en el universo ha sido sin duda el sueño de muchos: matemáticos, físicos, teólogos, filósofos e incluso personas sin una especialización semejante han acariciado la idea de que con un puñado de elementos señale los vínculos existentes entre cada una de las partículas de esta realidad que conocemos.

Entre los físicos la ambición se reduce al mundo de los fenómenos materiales, asegurando que debe existir un patrón matemático al cual se ajusten todos estos.

Siguiendo esta premisa, el también físico y surfer Garrett Lisi ha elaborado una interpretación geométrica animada de esta elusiva teoría del todo: un complejo modelo matemático de 8 dimensiones que contiene 248 puntos distribuidos en una estructura simétrica.

En cuanto a la presentación animada, Lisi la consiguió rotando el patrón con simuladores por computadora, proyectándolo en dos dimensiones que muestran cómo las estructuras del modelo estándar y la fuerza de gravedad forman parte de este E8 (el nombre con que el físico bautizó su invención). Los cambios en la animación se corresponden con las distintas fuerzas actuando sobre las partículas y a su vez cada geometría nueva representa cómo estas pueden interactuar entre sí.

Una teoría prometedora aunque un tanto polémica que todavía se discute en los círculos especializados.

[New Scientist]